… Café con Sexo…

… Sorbo de café; suspiro grande, echo la cabeza atrás en signo de reflexión, haciendo acopio de toda la inspiración acumulada, queriendo salir a gritos y… uno, dos tres, cuatro… comienza el desfile de letras: Démosle la bienvenida con un buen sorbo de café al sexo que hoy nos acompaña… ¡Bienvenidos a todos los corazones inquietos, los invito a degustar “De Café con Sexo”!

DÉJATE LATIR.

“Vida, mi vida, déjate doler y caer en mi vida”

Comienzo este artículo evocando un par de palabras, un conjunto de silabas que en mi piel fungen cual conjuro cada que les pronuncio

 “Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.” –Alejandra Pizarnik.

Escribir desde mis ojos, desde mis manos, desde la particularidad de cada uno de mis dedos y la generalidad de cada una de mis células, abarcando la singularidad de cada uno de mis suspiros y la densidad de cada uno de mis gritos me permite compartirles poco más que solo lo que mi racionalidad podría, es por eso que más allá de la racionalidad, les escribo hoy desde mi emocionalidad, desde el más allá de mi misma, en el fondo del pozo de los deseos que se forma en mi pecho, les invito a ser agua o quizás moneda, porque ya todos, mis queridos desconocidos, ya todos somos deseo.

Y el permitirnos serlo es lo que nos da la facultad de sabernos, dejarnos ser-doler-existir es la cuestión de hoy, el asunto de permitirnos a nosotros mismos, el aceptarnos más allá de nuestra propia razón, más allá del nombre con el cual nosotros mismos nos bautizamos, más allá de las etiquetas que nosotros mismos nos cocemos a la piel, somos más que un titulo, más que un socialista, más que un comunista, más que una feminista, más que un machista, más que un liberal, más que un conservador, más que un gitano, más que un libertario, más que un religioso, más que un ateo, más que un protestante, más que un predicador.

Somos seres que laten más allá de su propio temor.

Y es que al tratar de definirnos, de sabernos “estables” (y hay que aceptar, mis queridos compañeros de aire, compañeros de barco, que es esa una de las más grandes búsquedas del ser humano, claro después de la libertad)

Pero en aquella estabilidad que pretendemos proclamarnos no logramos más que limitarnos, y les haré una pregunta abierta, la cual pueden responder por aquí, o simplemente gritársela a ustedes mismos enfrente del espejo:

¿Alguna vez habéis tenido algún sentimiento-emoción-pensamiento que no concuerde con tu ideología socio-política pero que exista más allá de tu fuerza de razón y aun así no dejes de pensarle-sentirle-vivirle?

¿Cómo te sientes cuando le identificas? ¿Te sientes culpable? ¿Sientes que traicionas tu propia causa?

Me parece que en vez de sentirnos falsos, habríamos de sentirnos más verídicos que nunca, por aquel sentir-pensar que va más allá de lo que nosotros mismos nos disponemos a sembrar en el prado fértil de nuestra mente nos permite descubrir si aquello que pronunciamos y ya nos sabe a discurso es lo que pensamos-sentimos realmente.

¿Una feminista que le gusta decirle a su esposo –mi amor yo soy tuya- será menos feminista que la que se proclama solo suya?

¿Un comunista que disfruta de su coche último modelo será menos comunista que aquel que anda en triciclo?

¿Será un heterosexual menos heterosexual por usar un moño, y un homosexual será menos homosexual por no hacerlo?

¿Qué pasa cuando un ateo se enamora de un creyente y el creyente le jura en nombre de dios que no dejará jamás de amarlo?

¿Se llamará incongruencia?

¿O será más bien cuestión de aceptar que nuestras hachas mutan a cadenas y nuestras banderas de lucha mutan a grilletes?

El problema no es sentir-pensar de manera aparentemente incongruente con la ideología que profesamos, me parece que le problema es más bien que pocas veces lo aceptamos, nos causa dolor de cabeza el aceptar que nos dudamos, pero hermanos no hay que olvidar, que al sentir nunca nos defraudamos, que lo que va más allá de la racionalidad tiende a venir de nuestros otros planos, de nuestro yo de más allá de aquí, que nos susurra desde los sueños para qué nos levantamos.

En la lucha de vivir lo peor que podemos hacer es limitarnos, y si necesitamos una bandera para identificarnos que sea la de nuestros propios nombres, no la de un grupo socio-político que nos haga jurar frente a la corte.

Y si decidimos pertenecer, no dejemos de sentir, el ser parte de un latir colectivo no nos hace menos individuales, compartimos un pensar, luchamos por lograr, pero eso no hace o no debería de hacer que dejemos de vibrar en lo individual.

Los filósofos, los grandes-medianos-pequeños-saltarines filósofos desde los principios de los tiempos han tenido la tendencia de refutarse a sí mismos, de refutar sus propias teorías a lo largo de los años, habríamos de recordar que todos tenemos alguna pizca de filósofos cuando aceptamos que todos dudamos, la capacidad de cuestionarnos, el hacernos consientes de que pensar nos hace libres.

Perdamos el miedo a contradecirnos, que al paso del tiempo le digamos que “siempre no” a un dibujo que nosotros mismos pintamos, no nos hace falsos, al contrario, nos permite evolucionar, nos da la cualidad de transmutar.

Perdamos el miedo a nuestras in-congruencias.

Perdamos el miedo a contradecirnos.

Perdamos el miedo de salirnos del huacal que nosotros mismos nos construimos para no caernos al vacio, que seguro el vació será más acolchonado y cálido que el seguir pronunciando un discurso que no sentimos.

A mi parecer no existe ideología político-social o religiosa hecha a la medida de más de un ser humano, la cuestión  a entender es que no es necesario pensar igual, cual clones, como copias con los mismos patrones para compartir una causa, para compartir una lucha y alzar juntos el puño, amemos y defendamos nuestras causas, dejando a un lado las limitaciones, pues antes de ser seres políticos, somos seres humanos, tan humanos como llorar frente a los televisores.

DEJATE DOLER.

DEJATE CAER EN TI MISMO.

-Maa Iracheta

Conoce más acerca de la autora:  https://cafeconsexo.wordpress.com/2014/09/03/maairacheta/

 https://cafeconsexo.wordpress.com/2014/09/03/definicion-de-sinestesia/

Acerca de maairacheta

Vida y muerte en la misma pierna.

Un comentario el “DÉJATE LATIR.

  1. Pingback: S I N E S T E S I A | De Café con Sexo...

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Esta entrada fue publicada en septiembre 4, 2014 por en D' Cafe y etiquetada con , , .

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